Las nuevas tecnologías llegan también al sector del rent a car, y no siempre para bien. Varias compañías han comenzado a utilizar sistemas de inteligencia artificial (IA) para inspeccionar automáticamente los vehículos al ser devueltos. El objetivo: detectar daños, arañazos o golpes que podrían haber pasado desapercibidos en una revisión humana.
Pero, ¿qué ocurre cuando el sistema detecta un «microscopio arañazo» y genera una factura automática de más de 300€, como le sucedió a un usuario recientemente en una empresa internacional?
Un caso que ha dado la vuelta al mundo
La noticia saltó a los medios tras compartirse en Reddit y redes sociales: un cliente devolvió su coche aparentemente en perfecto estado. Sin embargo, días después recibió un cargo de 366,99€ por un daño que, según la empresa, había sido detectado mediante inspección automatizada por IA.
La polémica está servida: el usuario alega que no había ningún desperfecto visible, y que nunca habría aceptado ese coche con un daño así si hubiese estado presente. Pero la IA dijo lo contrario, y la empresa cargó el importe directamente a su tarjeta.
¿Cómo funciona esta tecnología?
Las empresas que aplican este sistema suelen utilizar:
En teoría, esto agiliza el proceso y lo hace más objetivo, pero en la práctica puede derivar en errores o abusos si no se ofrece transparencia al cliente.
¿Qué puedes hacer como usuario?
ACTUALIZACIÓN AGOSTO 2025
Varios clientes han denunciado que recibieron cargos injustificados tras devoluciones, por supuestos daños detectados automáticamente.
Lee aquí el caso real y cómo evitarlo
Para evitar este tipo de situaciones, te recomendamos:
- Revisar tú mismo el coche al recogerlo y al devolverlo. Haz fotos o vídeos, especialmente en zonas sensibles como parachoques, retrovisores y puertas.
- Solicitar una copia del parte de entrega y del informe de daños (si lo hay).
- Evitar empresas que no den opción a revisión conjunta con personal.
- Si recibes un cargo posterior sin explicación, exige las pruebas y considera reclamar por vía legal o en plataformas de consumo.
Un debate abierto: ¿avance o riesgo?
El uso de inteligencia artificial puede tener ventajas en eficiencia y control, pero también abre la puerta a prácticas poco éticas si no existe supervisión humana o derecho a réplica. Mientras tanto, el consejo es claro: protege tus intereses documentando todo por tu cuenta.
